Deja que tus sueños sean olas que se van

Mayo, 2021.

Hace 6 años en estas fechas ya me estaba preparando para venir a Barcelona.

Faltaban aún 5 meses pero no dejaba de pensar en ese viaje, día y noche (es como cuando te enamoras y no dejas de pensar en esa persona o como cuando tienes deudas).

En ese entonces estaba trabajando en una empresa donde el ambiente era increíble, había logrado mucha cosas ahí y realmente me costaba dejar todo aquello que construí.

Llegó julio y era hora de contarle a mis amigos sobre mi viaje (mi familia ya lo sabía).

Ver sus reacciones me alegró, casi todos estaban tan emocionados como yo y me deseaban lo mejor (digo “casi” porque algunos se sorprendieron y me dijeron que “lo piense bien”).

Llegó septiembre y era hora de irme de la empresa. Las despedidas son tristes pero me llevaron a comer a un restaurante que me encantaba y la pena se fue un ratito.

Llegó el día de mi cita en la embajada. Me confundí de día y perdí mi cita  (sí amigos aunque no lo crean también cometo muchos errores jaja).

Mi mamá pensaba que le estaba bromeando cuando le dije a las 11pm de un martes ( mientras me “preparaba” para mí cita del día siguiente) que la cita había sido el lunes.

Shock.

No pude dormir y me quedé pensando….”¿Será una señal que me tengo que quedar en Perú?”. Obviamente no hice caso a ese pensamiento.

Tuve que pedir nuevamente una cita (no pudieron reprogramar la que perdí) pero milagrosamente me la dieron en tiempo record.

En 1 semana ya tenía todo, visa y maletas listas para viajar.

Teóricamente me iba a quedar solo 1 año. Emocionalmente me quería quedar mucho más. Y así fue.

Ahora, luego de casi 5 años y medio de haber dado ese paso, parada en mi balcón viendo el cielo mediterráneo, me siento muy orgullosa de cada paso que me trajo hasta donde estoy ahora.

Si bien no ha sido fácil, tampoco ha sido imposible cumplir metas lejos de casa. Y claro que se puede, claro que yes.

Que cada reto que te propongas lo logres, ponle fecha y muchas ganas, visualiza lo que quieres.

Deseo que hagas eso que tanto quieres. Somos muchos los que estamos en ello, no puedes ser la excepción.

Y ya sabes, deja que tus sueños sean olas que se van, que no se queden sólo en la orilla.

Vamos, con fuerza y fe.

Vibras mediterráneas,
Patricia

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