6 costumbres de Barcelona que debes conocer

Migrar siempre implica cambios.

Eso lo comprobé cuando me mudé a Barcelona hace 5 años: acepté y adopté nuevas costumbres, algunas muy diferentes a las que tenía en mi país.

Muchas de las costumbres que te contaré están por toda España, pero no quiero equivocarme y generalizar, así es que me enfoco en Barcelona.

Empezamos.

1. Comercios cerrados los domingos.

Escribo esto con una sonrisa, ¿sabes por qué?

Imagínate que un amigo tuyo te dice que los supermercados no abren los domingos pero tú, terco, crees que sí encontrarás: Sales el domingo con tu bolsa y nada por aquí, nada por allá. Caminas por 1 hora y recién ahí te das cuenta que tu amigo tenía razón.

Eso mismo me pasó a mí jaja. Y no fue un amigo, fue mi hermana quien me lo dijo, pero como yo estaba aún con el chip peruano pues pensé que encontraría algo. Nada.

Ese día felizmente encontré pequeñas tiendas que nos salvan la vida. Aquí le llaman los “paquis” de cariño, porque son paquistaníes los que venden ahí. Mucho más caro eso sí y con variedad limitada. Pero nos salvan, eso es lo que importa.

Desde ese día, empecé a comprar con anticipación todos mis alimentos, muchas veces los sábados por la noche (última hora como siempre).

Ok con los supermercados, pero ¿también los centros comerciales?

En mi país casi todos los domingos salimos al centro comercial (cc) a mirar, comprar y mirar. Pero aquí eso no se puede hacer porque también están cerrados los domingos.

A ver mi frecuencia de visita a lo cc es de 2 o 3 veces al mes, no me afecta no ir los domingos, pero tengo amig@s a los que sí. ¿Tú también extrañarías eso?

Y ya sabes, ten en cuenta esto para tu compra para que siempre estés con la nevera llena y compres a tiempo ese regalo para algún amigo (o para ti).

Para terminar, luego de algunos meses de estar aquí comprendí que todos nos merecemos descansar el domingo y disfrutar de la familia. Todos sin excepción.

Nota: Para dejar un mensaje de esperanza, cuando hay festividades oficiales en Cataluña abren estos 2 comercios. Suelen ser para reyes magos, algunos domingos de diciembre, antes de navidad y año nuevo y otros más que designe el ayuntamiento de Barcelona.

2. Mirar el tiempo en Google

¿Sueles mirar el tiempo de tu ciudad? Yo nunca lo había hecho.

El clima en Barcelona es mediterráneo: tiene inviernos relativamente húmedos y suaves y veranos secos. Las estaciones más lluviosas son otoño y primavera, pero, por experiencia te digo que, en cualquier momento pueden caer lluvias que “flipas”.

Los primeros meses de “recién llegada” salí varias veces de casa sin ver el tiempo en internet. Y ¿qué pasaba? Llovía. Poco o mucho, pero llovía.

Varios días también llegué corriendo a mis clases del máster porque estaba lloviendo. “Patricia, cómprate un paraguas y mira el tiempo por favor”- me decía constantemente. Felizmente me escuché.

Pero también es importante ver el tiempo no sólo por lluvias sino también por el viento y por la temperatura. Por ejemplo, si es primavera y sabes que habrá viento fuerte, sales preparad@ de casa con una bufanda, chaqueta gruesa y todo lo que te proteja de viento.

Así es ya sabes, si no tienes la costumbre de mirar el tiempo (como yo), te aconsejo que cuando estés por aquí, en Europa en general,  lo hagas antes de salir de casa, así te preparas física y emocionalmente ? Te ahorrarás caídas, ropa mojada, resfríos y quejas.

En este video te cuento más sobre el tiempo en Barcelona:

 

 3.Usar Google maps

Pues si en mi país no usaba paraguas, mucho menos Google maps.

¿Te ha pasado que usas esa app y apareces por otro lado de la calle y terminas perdiéndote más? ¿Sí? ¿No? Pues a mí me pasaba mucho, he dado vueltas y vueltas cuando mi destino estaba cerca.

Me tomó tiempo realmente aprender a entender y querer Google maps.

A ver, yo no usaba esta app en mi país porque 1° Ya conocía las calles y sabía qué transporte tomar y 2° Así lo hubiera usado, el sistema de transporte no es tan organizado como en España en términos de horarios y formalidad. Google no identifica el recorrido de las líneas de transporte (esto lo comprobé en el 2017 cuando volví a Perú y quise usar google maps).

Aquí en cambio, si quiero ir a un lugar, el app me indica qué transporte o transportes tomar e indica las horas. Esto “mola” mucho.

El trasporte metropolitano es una de las cosas que más valoro de Barcelona: integrado, puntual, organizado y algunos, incluso, con aire acondicionado y baño.

Te aconsejo que te apoyes mucho en esta app, así no te perderás y llegarás puntual a tu destino, por ejemplo, una entrevista, una reunión, una clase o una cita.

4. Doble beso, sincronizado.

Esto lo había visto sólo en las películas españolas.

Si en tu país se saludan con 1 beso y cuando te mudas a España tienes que dar 2, puede parecer fácil, hasta que llega el momento.

¡Cuántas veces he retirado el rostro al primer beso! Luego, al ver a la otra persona con su rostro al aire, he tenido que reacciona rápido sino decía “lo siento, aún no me acostumbro”.

Es heavy esto. Al inicio no sabía si empezar el beso por la derecha o la izquierda, quién empieza el movimiento? ¿yo? o ¿la otra persona? Y ¿si la persona es muy alta? ¿Cómo haríamos? (dilemas de la vida).

Hablando de personas altas, una antigua jefa mía alemana, era bien alta, casi 1.80m y saludarla a veces era incómodo; al final, sólo la saludaba con una sonrisa, ambas entendimos el mensaje.

Te aconsejo que las primeras veces de “doble beso”, te mantengas tranquil@ y no te hagas tantas preguntas como yo. Ten en claro que son 2 besos y deja que la otra persona dé el primer paso, si no, se pueden chocar y pam tendrán un beso en la boca y a ponerse roj@ (no me ha pasado pero una vez casi casi).

Actualmente, por la pandemia algunas personas no dan beso, sino saludo lejano; así es que si llegas en estos tiempos será mejor que te adaptes a las nuevas formas de saludarse y despedirse. Los 2 besos igualmente llegarán.

5. Tomar cañas y vivir la vida.

En Perú se trabaja mucho y a veces no hay balance entre la vida laboral y personal.

Cuando terminaba de trabajar en Perú, sólo quería irme a casa porque estaba muy cansada, a veces un poco de gym, pero nada más. No se me pasaba por la cabeza irme a tomar unas cervezas con mis amig@s un día de semana.

En cambio, cuando llegué aquí, me sorprendí gratamente que las personas, luego del trabajo, empezaban un nuevo turno, el de la vida social, aquella vida que nos renueva y llena de energía.

Incluso después de mis clases del master, nos íbamos con algunas amigas a tomar una caña a un bar. Solíamos ir a “100 montaditos” porque es económico y está “everywhere”.  Qué relajo más grande y reparador aquellas conversaciones, con la música de fondo y mirando la ciudad.

No te voy a aconsejar que vayas todos los días al bar (ya depende de ti) pero sí que te empapes un poco de esa vibra y te tomes una pausa de los deberes.

Así sea lunes o martes, siempre viene bien ese momento de desconexión y si es con una Estrella Galicia mejor.

6. Mucha bicicleta.

(Si has tomado más de 3 cañas, mejor tomar el metro, ¿vale?, sigamos con la historia)

Con mi bicing en verano.

Yo me rehusaba a utilizar la bicicleta en Barcelona. Mis amigas del máster me insistían porque casi todas tenían el servicio de bicicleta de Barcelona: el bicing, cuyo alquiler de 50 euros al año pintaba muy bien.

Las personas aquí usan mucho este transporte, ya sea alquilando en bicing u otra empresa, o teniendo su propia bicicleta: Por 60 euros puedes encontrar una de segunda en buen estado.

Y pasó lo inevitable: contraté el servicio por 1 año (ya vamos por los 5).

En Barcelona hay carriles bien señalizados y seguros. Además, las vista que tengo cuando voy en bicicleta, motivan a seguir manejando.

Te aconsejo que pruebes usar la bicicleta, quizás no estás acostumbrad@ como yo al inicio, pero te aseguro que la experiencia vale la pena. Ya te quiero ver en verano manejando por la playa sintiendo la libertad pura.

Qué emocionante ha sido recordar estas 6 costumbres que ya forman parte de mi vida en Barcelona. ¿Conocías alguna de ellas? ¿Te ha gustado alguna?

Y bueno, como comentaba al inicio, una nueva vida implica cambios y lo importante es adaptarte con buena actitud y total apertura a lo nuevo, sólo así tu vida lejos de tu país será más llevadera y feliz.

Con cariño,

Patricia

 

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